El arte de cocinar tiene muchos secretos que son fundamentales a la hora de obtener buenos resultados.
En la repostería debemos duplicar los cuidados al hacer una receta, por ser una parte de la culinaria que se maneja con reglas mucho más estrictas en cuanto a la preparación de los platos.
Para que el bizcocho resulte esponjoso y liviano debemos cuidar de algunos detalles que harán toda la diferencia:
- Los huevos deben estar siempre a temperatura ambiente.
- Antes de comenzar la preparación debemos encender el horno y tener el molde donde colocaremos la masa previamente engrasado con mantequilla y espolvoreado con harina.
- Tanto el azúcar como la harina serán previamente tamizados.
- La levadura se adiciona siempre por último a la preparación mezclando con movimientos suaves.
- Alternar los ingredientes secos y los líquidos finalizando siempre con los secos para que el bizcocho resulte liviano.
- La temperatura del horno no debe superar los 180º.
- Una vez terminada la cocción debemos dejarlo que se enfríe totalmente antes de desmoldarlo.
