La tarta de manzanas es uno de los dulces más tradicionales que existen en la repostería, siendo un postre exquisito tanto por su fina textura como por su aroma inigualable.
Prepararla es sencillo y es un postre ideal para comer tibio en estas tardes de invierno.
La masa puede ser crocante o también hay a quienes les gusta con una textura más húmeda, pero en realidad la estrella de este plato es el relleno, que tiene sus pequeños secretos para prepararlo y que hará de la receta todo un éxito.
En primer lugar se deben usar manzanas verdes porque no se desarman cuando horneamos la tarta.
Al relleno puede añadírsele un poco de licor, canela, pasas de uva previamente remojadas en vino dulce o coñac.
Por lo general se sirve tibia y puede acompañarse con nata.
Un relleno sencillo de hacer es pelar 4 manzanas verdes, cortarlas en rodajas.
Luego, sobre la masa de tarta esparcir 100 grs. de miel, acomodar las manzanas, espolvorear con azúcar y canela y sobre esto colocar pequeños trozos de mantequilla.
Sobre el relleno puede hacerse con masa de la misma tarta un enrejado o dejar sólo el relleno a la vista.
Se hornea siempre a 180º durante 45 minutos.
