El clericó es una bebida sabrosa hecha con frutas de estación, existen variadas recetas de cómo prepararlo pero su base es igual en todas frutas, vino y azúcar.
Es un trago tradicional en muchos países latinoamericanos en la Navidad.
Para preparar un delicioso clericó es necesario dedicar un poco de nuestro tiempo a la elección de las frutas que pueden ser, manzana, plátano, naranjas, uvas, frutillas, cerezas, piña etc.
No deben ser frutas muy maduras. Después de pelarlas, las mas grandes se deben cortar en cubos pequeños, las frutillas y cerezas pueden colocarse enteras.
Una vez hecho esto colocaremos las frutas en una jarra de cristal grande.
La bebida que se agregará depende mucho del gusto de cada uno, el clericó tradicional se hace con vino blanco dulce, pero puede reemplazarse por rosado, tinto, champaña o también sidra.
A continuación agregaremos unas 5 o 6 cucharadas de azúcar. No se debe colocar mucha cantidad de azúcar puesto que las frutas ya aportan dulzura al clericó. Presionamos un poco las frutas sin deshacerlas, para que suelten su jugo y adicionamos entonces la bebida elegida mezclando bien.
Un toque diferente y sofisticado se lo dará el agregado de algún licor como por ejemplo un Grand Marnier, también puede ser ron o vodka.
Para finalizar se coloca la preparación en la nevera pues se sirve bien frío.
Si lo hacemos con vino tinto puede acompañar perfectamente un plato de carne, con vino blanco para bocaditos salados y también puede servirse a la hora de comer los postres.
