Desde el punto más meridional de la Costa Blanca hasta Castellón, pasando por Benidorm o la capital de la comunidad, Valencia, la gastronomía de estas regiones es rica al igual que sus tierras, donde se junta mar y montaña.
Más allá de la paella y los arroces, que todo lo acaparan, se ocultan innumerables platos cotidianos tan suculentos como poco conocidos. Recetas rurales o urbanas, que todavia perduran en el tiempo y la sabiduría de sus habitantes. Fórmulas muy sabrosas, algunas de las cuales hunden sus raíces en tiempos remotos.
Entre su cocina, destacamos algunas denominaciones de origen que la hacen única. Así, tenemos productos como la famosa alcahofa de Benicarló, preciados nísperos de Callosa, las cerezas de la montaña de Alicante, las trufas negras del Maestrazgo de Castellón, los langostinos de Vinaròs… que ya son conocidos en otros países por su fama internacional. Y es que cada región esconde verdaderos tesoros culinarios que produce la tierra.
Pero, sin duda alguna, no podemos cerrar un capítulo especial sobre la gastronomía valenciana sin hablar de sus famosos arroces. También en esta especialidad son distintos en cada provincia. La carta de arroces que podemos degustar en cualquier terraza de la tierra es muy variada. Los hay caldosos, cocinados en calderos, pucheros, peroles y cazuelas, a banda, de marisco, de carne, y el famoso arroz con costra.
